Llevábamos un rato en silencio.
Estaba concentrada en el camino y yo en su escote, recordando la ultima vez que mis manos se hundieron en su blusa y sintieron su suave y cálida piel.
¿En qué piensas?
¿Te puedo hacer una pregunta de sexo?
¿En serio?
¿Por qué no?
Mmm... está bien, pregunta
¿Cuándo volvemos a hacerlo?
La pregunta la tomó por sorpresa pero sonrió mientras sacudía la cabeza.
Eres un tonto, ¿lo sabes?
Me dejó frente a la casa. Un beso tímido en la mejilla sirvió de despedida y mientras subía la ventana reiteré mi intención
¿Responderás?
Pero, la ventana ya estaba cerrada y su auto avanzaba en dirección contraria. C'est la vie, me dije con resignación.
Pero en la noche, casi a punto de acostarme, recibí este mensaje
Supongo que ya veremos ;)