9 de diciembre de 2011

Te voy a contar un secreto

Te dije se mi maestro
estoy ávida de aprender,
quiero que tu me enseñes
no hay tiempo que perder.

Tomamos el camino largo
programamos la ejecución,
arreglaste tu departamento,
pues eres un gran anfitrión.

La lluvia nos había alcanzado
y todo a nuestro alrededor
parecía un escenario planeado
para hacer el amor.

Húmeda hasta las rodillas
me ofreciste algo de calor
ropa seca y abrigadora
nos armaron de valor.

Nos sentamos muy cerca
mientras chispas corrían
a nuestro alrededor
un roce de nuestros brazos
y yo no podia contener la pasión.

No me preguntes si puedes
mirame y ve que muero por ti
estoy deseosa de un beso
o alguna caricia febril..

Sentí tus labios sobre los míos
no lo podía creer
que en tu cuerpo yo me fundía
tu me haces enloquecer.

Iniciando

Pensaba en ti, y los minutos se convertían en horas, últimamente me pasa eso... Si.. pensaba.. recordaba.. Quería tanto estar a tu lado.. acurrucarnos como aquellas noches en la que tu cuerpo y mi cuerpo se hacían uno, en las que tus ojos me enseñaban el placer de ser uno.. Lo recuerdas?

Pensaba en esa vez, en esa específica vez en que me dijiste cuanto amabas verme disfrutar, en la que sujetabas mis caderas y besabas mi pecho mientras entre jadeos acompasados perdíamos la noción de ambos y nos volvíamos uno..

7 de diciembre de 2011

Campo de Batalla

Nace en las ingles un calor callado,
como un rumor de espuma silencioso.
Su dura mimbre el tulipán precioso

dobla sin agua, vivo y agotado.

Crece en la sangre un desasosegado,
urgente pensamiento belicoso.
La exhausta flor perdida en su reposo
rompe su sueño en la raíz mojado.

Salta la tierra y de su entraña pierde savia,
veneno y alameda verde.

Palpita, cruje, azota, empuja, estalla.
La vida hiende vida en plena vida.
Y aunque la muerte gane la partida,
todo es un campo alegre de batalla.
Rafael Alberti

14 de noviembre de 2011

Sueños de ti

Hay noches, como esta, que se extinguen con mi pensamiento en ti... Días que comienzan con un deseo primordial a tu persona.
Se que mañana amaneceré con ganas de ti.

28 de mayo de 2011

La petit mort

Ya lo había publicado pero me pareció que este era el lugar al que realmente pertenecía...

26 de enero de 2011

¿Te diste cuenta?

¿Que cada vez que pasaba a tu lado me detenía un instante aspirando tu aroma, acariciando levemente con la punta de mis dedos desde la base de tu cuello hasta el límite de tu hombro, llenándome de tu escencia y reprimiendo las ganas de besarlo, de morderlo? ¿Notaste que mientras tu atención se concentraba en la pantalla, mi mirada se perdía en tu escote?

¿Ignoraste a propósito el momento en que, de pie uno frente al otro, recorrí con mi mirada tu cuerpo y me acrequé tanto que solo mi sentido común evitó que uniera el mío al tuyo, que me abrazara a tus caderas y mordiera tus labios?

¿Acaso sentiste mis dedos deslizándose entre los tuyos cuando te regrese la tierna mordida en el hombro?

¿Lo notaste?

31 de octubre de 2010

¿Dulce o travesura?

Los dos andabamos calientes y llevábamos varios días jugueteando, provocándonos, tanteándonos... y en esa llamada, una "calaverita" quedó prometida.

Ella, la más sensual de mis amigas, quería "dulce" y ¡Dios! ¡Qué ganas le traía desde hace mucho! Ya llevaba un buen rato sin "probar carne" y, saber que podría ser la suya, me puso a mil; esa noche no dormí y mi "amiguito" acabó adolorido de lo mucho que estuve "pensando en ella". Pero tantos eran mis nervios y mis expectativas que, el día acordado, camino a verla... me acobardé.

En lugar de dirigirme a su casa, tomé otro camino pensando que podría estar malinterpretando las cosas, que podría tratarse tan solo de otro juego como los que habíamos venido haciendo. Y, a punto de tomar el subterráneo, revisé mi celular y vi una llamada perdida.

Le regresé la llamada y me preguntó ¿Vas a venir? Mi "amigo" empezó a "sudar" y ahogarse en mis pantalones. ¡Llego en 15 minutos! y fueron los quince minutos más largos de mi existencia. Toqué a su puerta y salió al poco tiempo.

¿Dulce o travesura? me preguntó recargándose en la entrada, permitiéndome admirarla por completo. Lucía deliciosamente hermosa, juguetonamente sexy y ABSOLUTAMENTE perfecta.

Travesura... Definitivamente ¡TRAVESURA!