28 de noviembre de 2012

Love is like a sin

Cierra los ojos y déjate llevar

26 de noviembre de 2012

A tres pasos



Entre pinturas y recuadros, edificios solitarios e historias recreadas por artistas cuyos nombres se habían perdido a través de los años, acordamos encontrarnos.

Ya dentro, vagamos sin prisa. Yo avanzaba sin poner mayor atención, deteniéndome y pretendiendo examinar los cuadros de la exposición, fingiendo no percatarme de su presencia pero sintiendo su mirada recorrerme, acariciarme desde la distancia. El espacio entre nosotros era tan insignificante ¿Qué lo detenía? Con sólo extender su manos, sus dedos me habrían alcanzado.

Para cuando me di cuenta, la sala estaba vacía salvo por nosotros... Visitantes y cuidadores ya habían avanzado hasta perderse de vista. Giré de pronto y caminé los tres pasos que nos separaban; mi mano derecha se posó en su pecho, que al contacto se aceleró, y sus ojos recorrieron el camino de mi mano hasta encontrarse con mi mirada.


¡Dilo!

Sus ojos brillaron, torció una sonrisa pero sus labios no pronunciaron palabra alguna. Entonces, lo sentí en mi espalda. Le sostuve la mirada mientras bajaba su mano hasta llegar a mi cadera.

¿Quieres que lo diga?

Y sentí desaparecer mis prendas bajo su mirada lasciva, tan llena de deseo que prendió el mío. Deslicé mi mano de su pecho a su nuca, hundiendo mis dedos en su cabello mientras con la otra acariciaba su torso.

Dilo pero esta vez fue una súplica desfalleciente.

Su cálido aliento quemó mi oreja al pronunciar ¿Tienes idea de lo que me provocas? ¿De lo que necesito de ti?

Si...
Yo quería lo mismo que él.

Tomé su rostro en mis manos y lo llevé a mis labios. Rápidamente, la cálida sensación se fue apoderando de los dos. Podía sentirlo guiar mi cuerpo hacía el suyo, sus manos ansiosas buscando un camino hacía mi piel, sus labios poseyéndome.

Una deliciosa sensación, un cosquilleo... recorría mi cuerpo entero, concentrándose en mi vientre. Justo ahí, donde podía sentirlo presionando deseoso contra mi. Acaricié sus brazos, su torso.... Su espalda. Busqué el camino hasta su oído y le ordené Rózame, siénteme, muérdeme...


Desnúdame.

25 de noviembre de 2012

Una y otra vez más...

Cerré mis ojos, mientras tus manos despejaban el camino, moviendo mi cabello para tener la mejor posición, tu nariz en mi cuello reconociéndome por primera vez.... Tus dedos dibujando círculos sobre mi hombro derecho y en mi cuerpo un temblor incontrolable. Exhalo... ahhh....

Tu otra mano sujetando mi cadera, tan firmemente, tus dedos hincándose en mi carne, haciendo que me arquee hacia ti, sintiendo tu erección creciendo contra mis nalgas, tus manos desabrochando mi pantalón y dejándolo caer lentamente, buscando la frontera de mi ropa interior, el punto sin retorno.

Metes la mano debajo de mi blusa y sin dudarlo sigues debajo de mi sostén, lengua, jadeos, besos, humedad, caricias que cada segundo se vuelven más intensas.. Mis manos sobre tus muslos sintiendo tus piernas, mis cuerpo friccionándose contra el tuyo. Mis manos serpenteando por tu cuerpo... desabrochando tu cinturón, jalando tu pantalón, buscando liberar tu erección, hasta que al fin me giro. 

Estamos frente a frente y en tus ojos puedo verlo, el deseo reprimido, la tensión sexual te acercas... me acerco... Acaricio tu longitud y tu mano se hunde en mi sexo, tu boca cubre la mía con tal urgencia que no puedo más. 

Sin darme cuenta me guías a la cama y me terminas y te terminas de desvestir. Te observo. Eres todo lo que soñé y más. 

Intenso, creativo, fogoso. No necesito palabras no quiero hablar. Lo entiendes y te aproximas sin dudarlo.. 

Me reincorporo y siento tu piel. La beso y un gemido se escapa de ti. Se que todo irá bien. Sigo con mis labios acariciando, mientras juegas con mi cabello y me guías. Te beso y me pierdo en tu sabor. Gimes, gruñes, dices algo como mi nombre, el que en tus fantasías has reservado para mi. Me detienes, algo sobre que este movimiento te va a matar y te acercas a la cama. 

Más besos, más caricias, abres mis piernas y me miras, esa mirada que nunca he visto antes, parecida a esa mirada de "te quiero coger", y mientras me besas urgentemente me penetras. 

Oh cielos! Es todo lo que soñé y más. Lo que había buscado y más! Ahora yo jadeo, no puedo pensar, gimo tu nombre y pido por más, me aferró a tus hombros mientras espero por más, más velocidad, más intensidad, más caricias, más sensaciones, más sudor, más besos, más labios, no pienso.. Sólo siento y quiero sentir más.. 

Tu aroma me invade, tu cuerpo me domina tu mirada me hipnotiza, mi cuerpo se acopla al tuyo sin hablar... y me das más. No te quieres detener y yo no quiero que te detengas, quiero que me domines y dominarte, quiero que me guies y quiero guiarte, quiero disfrutarte una y otra vez más...

Wanna play?

Quizás les parezca muy fuera de época el Duck hunting del Nintendo 8 bits... por suerte, sólo es una excusa para ver a Eva soplarle al cartucho ;P

¡Imposible no amar a una chica gamer!

24 de noviembre de 2012

Flor aurea


Caminas frente mi y no puedo dejar de mirarte.
La blusa blanca ligera y la larga falda acentúan tu imagen de pureza. Hasta tus zapatos blancos tan al ras del suelo te hacen lucir descalza, frágil.

Caminas con las manos cruzadas en tu regazo, te meces suavemente y la falda se balancea de un lado a otro. Un prendedor rosa con forma de flor en tu cabello oscuro completa el cuadro de inocencia que reflejas.

¿Cómo no mirarte?

Me pierdo en mi imaginación.
Si pudiera poseerte... tendría que ser así.

21 de noviembre de 2012

14 de noviembre de 2012

Down there


Pareces estar y no, tendida en la cama... Parece que duermes.
Veo las gotas de sudor mezclado perlando tu piel, resplandeciente por el rubor.

Me acerco.

Beso tu cuello y sonríes sin abrir los ojos.
Beso tu oreja y un suave murmullo escapa por tu garganta.
¿Quieres más? preguntas murmurando mientras beso el nacimiento de tus pechos y mis labios recorren lentamente el camino que va de tu vientre hasta intimidad.

Sabes a donde voy y tu sonrisa crece, anticipándose.

12 de noviembre de 2012

Un poco antes (O Cómo llegaron hasta ahí)

En colaboración con Mmir
Era tarde.

Habían platicado bastante y llevaban ya varias horas juntos; él observo su reloj y entonces no pudo evitar la pregunta ¿Te llevo a casa? a lo que ella contestó No, aún no quiero ir… y sin que se lo esperara, se colocó frente a él impidiéndole avanzar. Él se detuvo y la miró fijamente, sus ojos recorrieron la frágil silueta, su rostro delicado, se tomó más tiempo para acariciar con la mirada los labios, sus labios.

Deslizó una mano por su cintura y dando un pequeño paso anuló el breve espacio que los separaba. Las miradas convergieron en un deseo mutuo, los rostros se buscaron... Pero a punto de rozar sus labios, algo lo detuvo, y entonces pronunció casi sin aliento ¿A dónde quieres ir?

Ella se refugió en su cuello, desde donde contestó ¿A dónde quieres ir tú? el cálido aliento de la respuesta lo hizo estremecerse ¿Estás segura? ¿...Conmigo? ella fijó sus ojos en los de él, sin emitir una respuesta. Tantas cosas pasaban por su mente, sentía en su cuerpo... La respiración entrecortada de él vibrando contra su cuerpo, el cálido aliento sobre su piel, sus manos alrededor de su cintura, ansiosas por más. Su mirada devorándola... Todas esas sensaciones anulando una a una las previas consideraciones, las precauciones. Lo rodeó con sus brazos y alzándose sobre la punta de sus pies, la respuesta acarició su oído Sí, contigo.

Él tomo su mano y, poco a poco, los dedos de ambos se entrelazaron.

Al llegar, él solicitó la habitación y, tras el obligado intercambio, le entregaron una llave. Recorrieron un largo pasillo alfombrado hasta llegar al número indicado y, cuando ella estaba a punto de abrir la puerta, detuvo su mano. La giró hacía él y la tomó por la cintura, las manos de ella no tardaron en buscar su espalda mientras la distancia entre sus cuerpos iba desapareciendo. Al primer beso le siguió otro, y otro más. Cada uno más íntimo y cargado de deseo que el anterior. Las manos de él se deslizaron más allá de la cintura de su acompañante mientras ella se concentraba en sentir con todo su cuerpo a su amante, ansioso de ella. El ritmo de sus respiraciones iba en aumento y sus sentidos rápidamente se perdían en las sensaciones... pero recobrándose, ella colocó la mano en su pecho y lo apartó suavemente. Sonrió y le mostró la llave, indicándole que era momento de entrar a la habitación.

Tratando de recuperar el aliento pronunció al fin Llévame dentro.

2 de noviembre de 2012

Esta historia.. continuará??

Y yo que creí que todo estaba dicho..

Una sesión más, él dice, yo respondo, reímos, algo cambio.. Es como si se hubiera dado cuenta de mis pensamientos y enfocara los suyos a no dejarse llevar hacia donde mi pervertida imaginación quería, de hecho yo hice lo mismo, pero.. aun había una inquietud.

Era una mañana como cualquier otra, habíamos ido por un café y yo opté por la opción fría, nos sentamos frente a frente conversando, de todo y de nada, de sus ideas para conquistar el mundo y las mías para apoyarlo. Todas esas sensaciones que había estado racionalizando habían hecho que mi imaginación se tranuilizara, sin embargo, algo en nuestra última conversación me había vuelto a inquietar...

Si.. la palabra fue rar@.. no supe si nuestras definiciones eran iguales o diferentes así que decidí arriesgarme..

Solo era un pequeño juego, quería evaluar su reacción, pero lo confieso, lo hice con toda la intención...

Algo le pregunté y comenzó a hablar, me vio muy serio, y de la forma mas sexosa, imaginando que era él, tome el popote entre mis labios y lo saboree.. solo fue un segundo en el que mi imaginación se fue, pensando como sería sentir su piel contra mi rostro, mis manos acariciandole y mis labios dándole placer; solo fue un segundo, en el que soñe con su firmesa entre mis manos y mis labios saboreando esa primera gotita que te indica que todo esta bien.. Cerré los ojos y exhale, al abrirlos salí de mi fantasía y lo miré..

Lo miré y lo miré... y lo seguí mirando... El me observaba fíjamente, pero en realidad no me veía, estaba ahí frente de mi, sin hablar, sin respirar, sin decir una palabra mientras podía ver en su mirada perdida que él también compartía mi fantasía..

Si pasaron 10 segundos o media hora no lo se, solo se que su fantasía era mas intensa que la mía pues tuve que dejar de mirarlo..

Bajé la mirada, voltee hacia otro lado y entonces... salió de su trance y regresamos a nuestra conversación.