4 de abril de 2012

Iraiz

Tengo que admitir que hay algo en ti que me provoca un morbo casi obsesivo... Aún no se si es tu fina figura, tu sonrisa cínica, tu mirada morbosa o ese laaargo cabello negro en el que me encataría enredarme.

Te veo y no puedo menos que imaginarte así
Porque si, esta eres tú
...por lo menos en mi mente.

3 de marzo de 2012

La otra junta

La junta oficial terminó pero los compañeros no quisieron marcharse de inmediato. Alrededor de una botella de refresco, preparada discretamente con un poco de ron, se reunieron para hacer "la otra junta". Y como aún había trabajo en la dirección, no me uní a ellos hasta que ya llevaban un par de vasos por delante.

Me acerqué al grupo y me sorprendió encontrarla aún con ellos; la admiré por la espalda: de una delgadez sorprendente, risa contagiosa y sonrisa perversa, pero lo que siempre había llamado mi atención era su largo y oscuro cabello. Volteó, no se si habrá sentido mi mirada o sus amigas le habrán dicho pero me invitó a la plática... un par de vasos después y ya no había tópico que seguir. Cada quien estaba en su tema u ocupado.

A mi tercer vaso ya la miraba descaradamente y cuando nuestras miradas se cruzaron, sentí como si comprendiera mis deseos y los compartiera.

Me acerqué más.
Siguió platicando como si nada pero su espalda ya se recargaba en mi pecho, me recliné sobre ella y mi aliento rozó su oreja, ahí sentí su cuerpo turbarse mientras mi mano izquierda tomaba su cintura y con la derecha acariciaba su brazo libre. Permanecimos así un instante que se me antojó infinito y entonces acercó sus labios a mi oído, murmuró Sígueme.

Me tomó de la mano y me dejé guiar hasta la pared oscura.

Ya atrás, subió el escalón que los alumnos usan para sentarse y quedó a mi altura, sonrió y pasó sus brazos sobre mi cuello. Nuestros labios se encontraron ansiosamente y mientras sus manos jugaban con mi cabello, las mías acariciaban su trasero.

Con voz entrecortada me ordenó Métela y mi mano no dudó en obedecer ...pero cuando el calor de sus nalgas encendían aún más mis ánimos, una voz cortó la inspiración ¡Vamonos! Y cómo cubetada de agua fría la voz de nuestro compañero nos regresó a la realidad ¿Se quedan?

Nos miramos y sonreimos entre nerviosos y resignados; estaba por soltar su mano cuando me sorprendió con la pregunta ¿Me llevas a casa?

18 de febrero de 2012

Esta noche tengo ganas de ti

Ganas de perderme en tu mirada, de ahogarme en el dulce aroma que exhalas; de acariciar tu piel conocida y de probar la que ocultas. De, por un instante infinito, ser siervo de tus deseos y amo de tus complacencias.

Y así, tras la mirada cómplice, la caricia furtiva...
Admirar tu sonrisa secreta, la que haces al sentirte plena.

1 de febrero de 2012

¿Y si nos perdemos?

¿Para festejar un año más? ;)

31 de enero de 2012

Anoche

Anoche tuve un sueño, parecía tan real... Estabamos sentados, conversando de todo y nada, de pronto una mirada se convirtió en una caricia y una caricia en una cascada de ellas...

Tus manos recorrían ansiosas mis muslos, mis senos y las mías recorrían tu hombros y se aferraban a tu espalda, la fricción subía la temperatura y así, sin pensarlo trazamos caminos al placer.

Una mano se abrió camino en mi entrepierna mientras la otra febrilmente acariciaba mi pecho, nuestros labios se reclamaban tantos besos no dados y todo seguía su camino, desabrochaste mi pantalón y tus dedos seguían jugueteando, entrando, deslizándose mas y más adentro, mi respiración se aceleraba tanto y me hacías temblar..

Mis manos dejaban de obedecerme, al parecer tenían mente propia y bajaron, desabrocharon tu pantalón deslizando el cierre tan rápido que no te percatabas de mi presencia, tu camisa perdio uno a uno los botones y en un impulso mis labios fueron bajando poco a poco por tu vientre.

La calidéz de tu abdomen y el frío del invierno me hicieron buscar mas calor, seguí besando, acariciando, sientiendo como aumentaba de volumen tu pene entre mis manos, como se volvía mas y más liso ante mi tacto, disfrutándo del sonido de tu respiración agitada, de la forma en que tus cadera me invitaba a bajar mas y mas...

Si.. mis labios llegaron a donde tan deseados eran, lentamente besé la cabeza de tu pene, se sentia tan suave y tan caliente, tan ardiente que la humedad de mi saliva, y lo suave de mis labios hacían que perdieras la noción..

Seguimos jugando y tu besaste mis labios, mi clítoris ente tus labios me humedeció.. sentí como todas las energías se juntaban en un solo punto tan intenso tan ardiente que también perdí la noción de mi, una ola de calor nos golpeó y la marea fue lo que siguió...

Desperté agitada, con tu nombre en mis labios, tus sonrisa en mi mente y unas pantaletas tan húmedas que me hicieron desear que estuvieras aquí.

6 de enero de 2012

¡Búscame!

¡Qué aqui estoy esperando!
Deseando el reencuentro de nuestras manos, de nuestras miradas y su complicidad. Ansioso por sentir una vez más el ardor en tus labios, de asfixiarme en tu aroma, de morir una y mil veces en el éxtasis de tus secretos.

¡Búscame, encuéntrame!
Sigo esperando...

10 de diciembre de 2011

Los ojos de Ximena

La hostess nos recibió en la entrada y, tras las revisiones de rigor, indicó a una de las chicas que nos acompañara a nuestra mesa: justo frente al escenario. Pero no avanzamos mucho porque Esmeralda bailaba gracilmente al ritmo de una tonada suave sobre la pista. Casi todos los asistentes la mirábamos embelezados con su belleza y habilidad, solo algunos mantenían la charla por lo bajo y no le prestaban atención. Los manejadores y sus guarda, sin duda.

El baile terminó y los aplausos sonaron mientras ella recogía parte de su atuendo. Del piso superior, una mano se asomó y la chica subió las escaleras hasta el cuarto parcialmente oscuro. Sonrisas complices y la botella de Vodka empinó en cada vaso acompañándose de jugo de naranja.

Vanessa y Angie hicieron lo suyo en la pista, cada una mostrando diferentes habilidades y formas... y cada una acabando sentadas en la pierna de mis acompañantes. Risas, charlas que subían de tono, manos explorando y una bebida más para las damas. Pero poco después se fueron; llamadas, una vez más, por la mano del piso superior. Nuevas chicas llegaron para ocupar sus lugares pero yo aún no veía nada de mi gusto.

Las luces se apagaron y una hermosa mujer de cabellera oscura subió a la pista; falda de encaje muy corta con transparencia, calcetas negras a rayas blancas hasta el muslo y botas que rápidamente abandonó, un ajustado top del mismo color soportaba heróicamente sus enormes pechos y un coqueto moño adornaba su apariencia gótica. Seguí cada uno de sus movimientos, hipnotizado. Y mientras bajaba la escalera del escenario, nuestras miradas se cruzaron.

¿Puedo sentarme? preguntó aún agitada; acerqué una silla y le ofrecí asiento ¿No prefieres que... pero no la dejé terminar No, quiero verte... Realmente me gustó lo que hiciste allá arriba sonrió y tomó un trago de mi vaso, se encogió de hombros y traviesa me dijo Ni siquiera te pregunté, perdón No te preocupes; después de todo, tu rutina debió cansarte mucho ¡Y hago otra todavía más dura! guiñó el ojo pícara y yo me pasé de un sorbo mi bebida ¿Puedo invitarte algo de beber?

Pidió otras tres rondas más; y entre sus bebidas y lo que robaba de la mía, seguimos platicando mientras mis compañeros seguían cambiando de acompañante. Yo no podía dejar de verla ¿Te ries conmigo o de mi? No, solo pienso que eres muy hermosa... y que me encantan tus ojos ya mareada (y previamente "regañada") se acercó a mi y me dio un beso de "piquito". Esta vez, ella se quedó mirándome y le pregunté ¿Qué ocurre? Tú tienes una sonrisa muy linda y sonreí aún más.

Tomó mi mano y me dijo Aún no me has tocado y ya me están llamando, "La mano" estaba ahí otra vez, asomándose ¿Qué hay allá? le pregunté, se acercó aún más y me susurró en el oído Llévame arriba.
Y mientras subíamos las escaleras,
me dijo su nombre.